SIGUE EN LA CESION AL OBJETO2
El hombre moderno está condenado a la esclavitud del sujeto. El hombre, en la radicalización de su poder, ha terminado con la “res extensa”, ha aniquilado al objeto, criterio imprescindible, en otros tiempos, de verdad. El objeto o referente real ha sido vencido en favor de su inicial conocedor que se erige ahora en el dueño y señor para dotar de realidad solamente a aquello que él considera.
El concepto ha impregnado también nuestras acciones más cotidianas, dando lugar a tópicos como “la cultura de la imagen”, “el culto al cuerpo” o “ la sociedad del espectáculo”. Bajando a lo particular: ¿Cuántas veces nos hemos topado con una monísima que no habla? o ¿de qué modo condiciona la indumentaria la actividad de una mujer superficial?¿ cuántas veces la belleza de una actriz ha sido más importante que su capacidad interpretativa?
¿No estaremos necesitando, de fondo, ceder de nuevo el protagonismo al objeto? El mensaje no llega, o no existe porque nos hemos concentrado demasiado en el sujeto. La apariencia externa es una herramienta no es un fin. Es un instrumento para mostrar nuestra identidad. Sin embrago el aspecto se ha convertido en el recipiente de un no-contenido. Hemos de educar la apariencia en orden a la transmisión de un mensaje, si no, pierde todo su sentido. Así, devolveremos su lugar al objeto, al mensaje, a la expresión del pensamiento, a nuestra capacidad creativa, en definitiva, a nuestro riquísimo mundo interior
NO ES FRIVOLIDAD PENSAR QUE EL PERFUME DICE MUCHO DE NOSOSTROS MISMOS. CUÁNTAS VECES UN OLOR NOS HA TRANSPORTADO A LUGARES REMOTOS, A PERSONAS CONCRETAS O A RECUERDOS PERDIDOS. EL OLOR A LAVANDA, O A MAGNOLIA QUE NOS RECUERDA A AQUEL TROZO DE JARDÍN, O EL AGUA DE COLONIA QUE RESPIRAMOS EN LA PIEL DE UN BEBÉ.
NUESTRA FRAGANCIA TIENE UN ALTO PODER ASOCIATIVO.UN PERFUME PUEDE LLEGAR A REFORZAR AQUELLOS RASGOS DE NUESTRA IDENTIDAD, HACIÉNDOS MÁS RECONOCIBLES A NOSOSTROS MISMOS YA LOS DEMÁS. EL PERFUME, COMO EL VESTIDO, MARCA LA PRESENTACIÓN SOCIAL, LAS SITUACIONES, LAS DIVERSAS OCASIONES Y NOS PERMITE , EN ÚLTIMA INSTANCIA, REVELAR NUESTRO MENSAJE CUANDO NINGÚN MECANISMO ORAL SE HA PUESTO EN MARCHA.
DEJÉMONOS ENVOLVER POR LA MAGIA DEL PERFUME. PREGUNTARNOS QUÉ RASGOS DE NUESTRA IDENTIDAD QUEREMOS REALZAR Y ESCOGER LA FRAGANCIA ADECUADA NO ES TAREA FÁCIL. SIN EMBARGO, UNA VEZ QUE DAMOS CON ELLA, HABREMOS CONSEGUIDO UN GRAN RETO: SER NOSOSTROS MISMOS A TRAVÉS DEL OLFATO, EL SENTIDO DESCONOCIDO, CUYO PODER ES INIMAGINABLE.

